Quién responde
Cuando aparece una amenaza que cruza a todo el sector, alguien tiene que saber a quién llamar y quién decide. Esta capa dibuja los quince actores que tendrían que sentarse en la mesa de un centro sectorial de ciberseguridad, y quién puede convocarla.
Grafo de gobernanza: operadores ancla, cámaras sectoriales, operadores de mercado, autoridad estatal y convocantes. Las líneas son relaciones de gobierno o pertenencia. Fuente: estatutos públicos y el análisis de replicabilidad del consorcio de ciberdefensa energética.
La coalición ya existe
La estructura que haría falta para un centro sectorial funciona desde 1992. CAMMESA, que administra el mercado eléctrico mayorista, está cogobernada por las cuatro cámaras del sector, generadores, transportistas, distribuidores y grandes usuarios, más el Estado. Las empresas que habría que convocar ya son socias entre sí en la administración del despacho. Del lado del gas, MEGSA repite el molde: el Estado creó la figura por decreto y una entidad privada la constituyó y la operó.
El convocante no aporta plata: aporta la firma. La Secretaría de Energía, o el ente regulador, puede crear una mesa de coordinación por una resolución de costo fiscal cero. El Centro Nacional de Ciberseguridad es la autoridad nacional, y la Jefatura de Gabinete ejecuta el programa del Banco Interamericano de Desarrollo que ya tiene presupuestado, y sin ejecutar, un producto de intercambio de información con el sector privado. Las piezas están; falta sentarlas.
Por qué privado y no estatal
Los esquemas de intercambio de amenazas que funcionan en otros países los constituyen y operan los propios operadores, con el Estado como convocante y no como administrador. El diseño privado aporta dos cosas que en Argentina pesan. Una entidad privada queda fuera del régimen de acceso a la información pública, así que un incidente reportado a ella no es pedible por un tercero. Y no hereda la volatilidad de las reorganizaciones estatales, que en materia ciber fueron cuatro en quince años.
Hasta dónde llega el grafo
- Es un modelo de relaciones, armado con estatutos públicos: refleja quién se relaciona con quién, y no el organigrama vigente de ninguna entidad ni una mesa ya constituida.
- Los operadores ancla marcados son un subconjunto ilustrativo. Ninguna de las empresas que aparecen recibió una invitación formal, ni este grafo se la hace.
- La única línea que no existe todavía es la que une al Centro Nacional de Ciberseguridad con un centro sectorial privado. Está dibujada como propuesta, y es el eslabón que hoy falta.